Sucede que al mirar por la ventana, el universo se reinventa.
Cada ser que se mueve tiene una historia desconocida, oscura o brillante,
pero seguramente no dimensionable.

Cada muro oculta un deseo, una traición, mil triunfos o mil derrotas.
Cada hogar es un libro inconcluso,
Cada árbol es un inerte espectador, pero a la vez juez protagonista.

Una pequeña brisa me despierta del sueño lucido.
Las luces de los focos van quemando la oscuridad a medida que el sol se duerme.

Doy una ultima mirada al infinito. A la historia. Al destino...

Y cierro la ventana.