Un tornado de fuego o un remolino de fuego es un raro fenómeno físico.

El fuego —bajo determinadas condiciones— puede formar una columna similar a un tornado tradicional.

La mayoría de estos tornados se originan a partir de incendios forestales, cuando se da lugar a corrientes de aire cálido ascendentes y convergentes que forman vórtices debajo, donde el viento converge con el fuego y la fuerza del giro tira las llamas hacia adentro y hacia arriba.

El aire circundante se recalienta muy rápidamente y asciende, elevando con él las llamas; si el aire caliente gira alrededor con unas corrientes en círculo, puede formar un remolino que resulte en una columna de aire similar a un tornado.

Normalmente alcanzan de 10 a 50 m de alto y unos pocos metros de ancho, y duran solo unos minutos, aunque en ocasiones contienen vientos con velocidades superiores a los 160 km/h persistiendo así por más de 20 minutos.