Giordano Bruno (Nola, Nápoles, 1548 - Roma, 17 de febrero de 1600)
fue un astrónomo, filósofo, matemático y poeta italiano.


SUS POSTULADOS:




  • Existen muchos mundos y sistemas solares: Bruno se adelantó a la idea de muchísimas galaxias poblando el espacio.
  • La Tierra no es el centro del Universo y el Sol tampoco: Para Bruno, el Sol es otra estrella más. Las estrellas en el cielo son otros soles como el nuestro, a las que orbitan otros planetas. Indicó que el apoyo de esas creencias en ninguna manera contradecía las Escrituras o la verdadera religión.
  • El Universo es infinito: conteniendo un infinito número de mundos habitados por animales y seres inteligentes.

Bruno además enseñó sus conocimientos a niños para así subsistir, en tiempos donde era rechazado por las universidades. Tuvo una vida errante y aventurera. Afirmaba que "toda la tierra es patria para un filósofo". Participó en debates donde fue agredido físicamente por sus ideas.


SUS POSTULADOS "HEREJES":
Algunos niegan que Bruno sea un mártir de la Ciencia y afirman que su muerte se debe a su Teología herética: afirmar que Jesús no es hijo de Dios, sino un mago muy hábil; dudar de la virginidad de María; rechazar la idea del Infierno, etc. Sin embargo, su afirmación de los múltiples mundos se mantiene en los documentos de su acusación y sigue teniendo peso para concluir que sus visiones científicas lo condenaron.




¿QUÉ DICE EL MODERNO VATICANO?:



El Vaticano se ha pronunciado pocas veces sobre la condena de Bruno. En 1942, el cardenal Giovanni Mercati, tras encontrar documentos sobre el proceso, declaró que el Vaticano estaba perfectamente justificado para condenarlo. En el 2000, con motivo del aniversario 400 de la muerte de Bruno, el cardenal Angelo Sodano afirmó que era "un triste episodio", pero defendió a los perseguidores de Bruno, diciendo que los inquisidores "tenían el deseo de servir a la libertad y promover al bien común e hicieron todo lo posible por salvar su vida". El Papa Juan Pablo II dió una disculpa general por "el uso de la violencia que algunos han cometido en servicio de la verdad".



CONDENA:
El 21 de mayo de 1591, se le denunció ante la Inquisición. El 27 de enero de 1593, se ordenó el encierro de Giordano Bruno en el Palacio del Santo Oficio, en el Vaticano. Estuvo en la cárcel durante ocho años mientras se disponía el juicio –bajo el tribunal de Venecia–, en el que se le adjudicaban cargos por blasfemia, herejía e inmoralidad; incluyendo sus enseñanzas sobre los múltiples sistemas solares y sobre la infinitud del universo.
El proceso fue dirigido por Roberto Belarmino, quien posteriormente llevaría el similar proceso contra Galileo. En 1599 se expusieron los cargos en contra de Bruno. Se le ofreció retractarse en muchísimas ocasiones, pero Bruno se negó. Giordano Bruno decidió reafirmarse en sus ideas, y el 20 de enero de 1600, el Papa Clemente VIII ordenó que fuera llevado ante las autoridades seculares.
El 8 de febrero fue leída la sentencia en donde se le declaraba herético, impenitente, pertinaz y obstinado. Fue excomulgado y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública. Antes de ser ejecutado en la hoguera un monje le ofreció un crucifijo para que lo besara, pero Bruno lo rechazó y dijo que moriría como un mártir y que su alma subiría con el fuego al paraíso. Lo habitual era matar al hereje y después quemar el cuerpo. En el caso de Giordano Bruno, fue quemado vivo el 17 de febrero de 1600 en Campo dei Fiori, Roma.


Es famosa la frase que dirigió a sus jueces:
«Tembláis más vosotros al anunciar esta sentencia que yo al recibirla...»