LA CRUCIFIXIÓN FUE UN RITO INICIÁTICO

Hay una frase que en este momento se me viene a la memoria para catalogar las mentiras de las entidades desinformadoras * y es que “al mejor cazador se le escapa la liebre”, algo que al parecer sucede también en el mundo espiritual.
Y lo digo porque como la mentira tiene patas cortas, todas las falsedades con las cuales dichas entidades pretendieron embaucarnos están saliendo a la luz.
No obstante, hay que reconocerles mérito en la habilidad para armar historias bastante creíbles, como la de que Jesús fue resucitado por extraterrestres a fin de que cumpliera otra misión en otro planeta.
A tal fin le habrían radiado el cerebro en el episodio bíblico de la Transfiguración, que en realidad fue un relato ficticio porque nunca sucedió, de modo de prolongar su deterioro en la cruz.
Desde ya que no estamos negando la crucifixión del Maestro, porque realmente había sido condenado a ese suplicio. Lo que ocurre es que Jesús tenía amigos poderosos en el poder y la crucifixión, si bien se llevó a cabo, no lo fue como suplicio sino como un rito de iniciación y una verdadera oportunidad para él.
Lamentablemente, y aquí hay que atribuirles mérito a las entidades desinformadoras, que seguramente le hicieron caso al ministro de Gobierno de la Alemania nazi, Joseph Goebbels, cuando aconsejaba: “Miente, miente, que algo quedará”, porque a pesar del esfuerzo que estoy haciendo para reparar los errores que cometí en el Grupo Elron, aún hay muchos seguidores que prefieren continuar creyendo en las mentiras. ¡Misterios del alma humana!
Con respecto al sudario que envolvió al cuerpo de Jesús, y cuya imagen se atribuyó –en el Grupo Elron–, a los efectos de la radiación que supuestamente recibió en la famosa Transfiguración, en realidad se debió a una serie de factores en los que estuvieron involucrados las plantas que se le aplicó para curarle las heridas, el sudor de su cuerpo, y más tarde el incendio que casi lo destruye. Ningún milagro, por cierto, sino hechos fortuitos perfectamente explicables.
El tema fue tratado en la sesión del 17/9/12:
Médium: Daniel Asamuya
Interlocutor: Denyse Gómez
Entidad convocada: Ruanel, espiritu de quien fue Ronald Hubbard
RUANEL: Puedes comenzar las preguntas.
INTERLOCUTOR: Uno de los temas que tengo agendado para consultar es la resurrección de Jesús. ¿Cómo fue el episodio?
RUANEL: La crucifixión, desde el punto de vista esotérico, es un rito de iniciación y fue para el Maestro una verdadera oportunidad. Solo incidentalmente sirvió para que sus enseñanzas no se perdieran. Desde ya que se trató de que su sufrimiento fuera mínimo.
INTERLOCUTOR: ¿Y con respecto a la impresión en el sudario del cuerpo de Jesús? Lo pregunto porque para que algo así suceda tiene que estar presente la radiación.
RUANEL: El sepulcro donde fue depositado su cuerpo después de la crucifixión, que repito que para Jesús fue un rito de iniciación, donde sacerdotes iniciados lo “resucitaron”. La impresión del sudario tuvo que ver con dos cosas: la primera, que es la que da la forma a su cuerpo, con una reacción quimica entre las plantas que se usaron para sanar sus heridas , su sudor corporal y la sangre y en segundo lugar, el efecto que tuvieron los incendios a los que estuvo expuesto el sudario sobre la composición de estas manchas o impresiones.
INTERLOCUTOR: ¿Concrétamente estamos hablando de la tela que se considera que fue el manto con que fue envuelto Jesús después de la crucifixión?
RUANEL: Así es.
INTERLOCUTOR: ¿Algo mas?
RUANEL: Por ahora no.